Reseña "La muerte de Islero".
¿Y si Franco consiguió tener su bomba atómica? Es la pregunta a la que intenta contestar Miguel A. Pérez en su novela La muerte de Islero, publicada por Ediciones Whitby.
La novela arranca con los inicios de la guerra de Ucrania en 2022. Gracias a los contactos de Carlos Fuertes, un funcionario que trabaja para el Ministerio de Defensa de España, se entera de que Estados Unidos se quiere desentender de la OTAN, dejando a Europa a solas ante un hipotético (aunque terroríficamente posible) ataque ruso en suelo europeo. Ataque en donde Rusia necesitaría utilizar armamento nuclear táctico, pues las defensas europeas están más tecnificadas y avanzadas que las ucranianas. Lo que lleva a la necesidad de que Europa disponga de su propio arsenal nuclear, aunque solamente sea para disuadir cualquier intentona ofensiva por parte de Rusia.
¿Y qué papel tendría España en este nuevo escenario geopolítico? Pues, para mayor asombro del funcionario Fuertes, mucho más de lo imaginado.
Gracias a que el autor ha situado el inicio de su novela en el actual contexto de la guerra de Ucrania, consigue que el lector se sienta más interesado en leer la parte histórica (¿presuntamente histórica?) de esta novela. En una reunión con la ministra de Defensa, Carlos Fuertes descubre la asombrosa verdad que hay detrás del proyecto Islero que, oficialmente, es el intento de Franco por conseguir su propio artefacto nuclear.
A partir de este punto, la novela va saltando en el tiempo, con varias fechas situadas entre el incidente de Palomares y los días posteriores al atentando de Carrero Blanco. De manera creíble, con el rigor propio de una novela histórica, el autor construye un relato en donde se nos cuenta todo lo que ha tenido que hacer el JEN (Junta de Energía Nuclear), y sus miembros, para poder obtener su propio artefacto atómico, y todas las dificultades que han surgido para impedir la consecución de tan destructivo objetivo. Más centrado en las intrigas políticas internacionales que en los detalles técnicos, Miguel A, Pérez ha escrito una trepidante novela de espionaje ambientada en el franquismo de la Guerra Fría, salpicada por incidentes mortales, misteriosos crímenes, reuniones secretas, femmes fatalles, persecuciones, huidas y demás ingredientes propios de una novela de Ian Fleming o de Tom Clancy. Un relato histórico (¿o una ucronía?), que culmina en un tercer acto de infarto, en donde dos de los personajes principales tienen que formar un insólito dúo para poder trasladar la bomba en su tramo final hasta la ubicación en donde tendría que ser detonada. Una agobiante aventura a través del desierto del Sahara, en donde tienen que lidiar con las autoridades locales, los grupos de asaltantes y un misteriosos espía, con pintas de Indiana Jones, que les pisa los talones.
Es una novela que consigue entretener a la vez que educa gracias a su formato histórico. Hay detalles que llamará la atención del lector, como la fuerte actividad sexual de uno de los personajes, que ha tenido que meterse a sacristán para poder ligar con feligresas casaderas en la España de Franco. O la participación de miembros del Opus Dei en todos los niveles del gobierno franquista, que se someten a penitencias más propias de un masoquista, con la intención de ahogar sus deseos sexuales. O la confirmación (cosa que ya me imaginaba) de que vale mucho más un soldado profesional que varios de reemplazo. Y cabría pensar que estamos ante una ucronía, y no ante una novela histórica. Pero, aunque lo que se describe no sea más que una ficción, es indudable que ayudará al lector a entender mejor el mundo actual, motivo por el cual recomiendo su lectura.
¿Cómo consiguió el JEN construir su arma nuclear? ¿Qué ha sido de ella? ¿Y qué papel jugará España en el nuevo panorama geopolítico? Descubra las respuestas de estas, y otras inquietantes preguntas, leyendo La muerte de Islero, escrita por Miguel A. Pérez y publicada por Ediciones Whitby.



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