Reseña "Inefable".
Arrollado por el tren después de caerse a las vías de la estación ferroviaria. Es lo que le pasa al protagonista en el prólogo de Inefable, novela escrita por Aleix Rovirosa y publicada por Terra Ignota Ediciones. Es una cruenta experiencia que se narra con todo lujo de detalles, más propios de un frío informe forense. Y lo que más miedo mete; está escrito en presente y en primera persona. Es como si el autor relatara su propia muerte a medida que los hechos se desarrollan hasta llegar al macabro final. De hecho, estamos ante una novela escrita en primera persona y mayormente en presente, lo que contribuye a que el lector se sienta como si estuviera a los mandos de un shooter, uno de esos videojuegos de vista en primera persona.
Y el escenario descrito se vuelve más extraño al iniciarse el primer capítulo, con el protagonista despertando en su casa, creyendo que el ¿suicidio? de la estación de tren no ha sido más que un sueño febril. Utilizando el recurso de poner como protagonista a un personaje muy joven para que el lector se introduzca con mayor facilidad en un nuevo mundo ficticio, Rovirosa nos mete en el pellejo de Lim, un ciudadano del Primer Continente que está a punto de empezar su segundo curso en la academia Fanieble. Y a medida que progresa con su avances matutinos de este primer día de curso, el lector empieza a conocer las particularidades de este Nuevo Mundo y Lim no tarda en enterarse de la noticia de un extraño suicidio acontecido en una estación de tren, a unas escasas manzanas de su domicilio.
Mientra conocemos a la familia y amigos de Lim, el lector descubrirá las extrañas singularidades de este Nuevo Mundo, el cual ha sido edificado bajo varias cúpulas titánicas, en las cuales se proyectan firmamentos diurnos o nocturnos para crear la ilusión de que sus habitantes viven bajo un cielo al aire libre. Incluso caen copos holográficos de nieve durante el frío invierno. Al parecer, esas cúpulas han sido construidas para proteger a sus primeros habitantes de un hecho histórico denominado La Gran Debacle. Un cataclismo de proporciones catastróficas y apocalípticas que ha arrasado toda la Tierra. Bajo esas cúpulas, se han construido los cinco continentes del Nuevo Mundo, y los seres humanos viven en el Primer Continente, el cual se han ido añadiendo ampliaciones, siendo los más viejas en donde viven los más ricos, y las más viejas, en donde viven los más pobres. Y, en contraposición a la estructura social distópica del Primer Continente, se ha fundado la academia Fanieble, y a su alrededor, durante los últimos cien años, se ha construido el Sexto Continente, que es una suerte de proyecto de sociedad utópica que todavía se está desenvolviendo.
A medida que se va desarrollando la amistad de Lim con Klorg y Jhrade, y se nos introduce en la rutinaria vida académica del protagonista, también se nos describen los detalles de la estratificada sociedad de clases del Primer Continente, o la tecnología de las partículas imposibles efleibans, que es lo que hace posible toda la infraestructura que sostiene este Nuevo Mundo que prospera bajo las cúpulas. O las normas para obtener el acceso a la academia Fanieble, en donde los 99 mejores alumnos del Primer Continente son elegidos para formar parte del nuevo curso de esta academia. Y lo que es más importante, todos los alumnos que se gradúen en Fanieble pasarán a ser, junto con sus familiares más allegados, nuevos ciudadanos de pleno derecho del Sexto Continente. Ante esta prometedora perspectiva, de poder saltar del distópico Primer Continente al utópico Sexta Continente, es lógico que exista un fuerte deseo de asistir a esta academia para conseguir unas condiciones de vida más dignas, sobre todo si hablamos de alumnos provenientes de las ampliaciones más recientes del Primer Continente.
Pero Lim no forma parte de esta élite intelectual del noventa y nueve por cien. En todos los cursos, se añade un alumno número cien que es elegido por sorteo. Y el año pasado, Lim había sido el que tuvo la suerte de que le tocase ese sorteo. Así que Lim tiene que ejercer de alumno Fantasma, condición que invoca las iras de los alumnos más elitistas de la academia. Si no fuera por la ayuda del fortachón Klorg y la inteligente Jhrade, Lim encontraría insoportable su internamiento en Fanieble, teniendo que lidiar con matones de patio a diario o intentando no llamar la atención.
No quería terminar la presente entrada sin mencionar a las efles, personificación de la tecnología energética que hizo posible el Nuevo Mundo. En un principio, se trataba de una nueva fuente de energía que ha conseguido desterrar a las energías fósiles. Pero estas partículas efleibans presentan particularidades semejantes a las de un ser vivo. A partir de esta tecnología, se han desarrollado las efles, unas esferas especialmente diseñadas para los alumnos de Fanieble. Esferas que, además de gozar de las típicas funciones de un teléfono móvil inteligente, también presentan capacidades metamórficas, pudiendo transformarse en cualquier objeto; se trata de una herramienta multiusos muy versátil, que existe gracias a una tecnología que parece magia.
Y que no se me olvide. En lugar de Dios, los habitantes del Nuevo Mundo parecen adorar a un ser denominado Inefable, al cual aluden cada vez que exclaman.
En resumen, estamos ante una novela juvenil, que bien se podría definir como Harry Potter en un Mundo Feliz. Pues Lim, a pesar de estar empeñado en vivir en su segura cotidianidad del Sexto Continente, no tarda en involucrarse en asuntos turbios, relacionados con el extraño sueño de la estación de tren. Asuntos que revelan una verdad muy incómoda en torno al Sexto Continente; en toda utopía, siempre hay un precio a pagar. Y no hablo de dinero, sino de libertades y derechos individuales o del pueblo... Pero no seguiré por aquí, para evitar destripes innecesarios.
Si hay algo que me molesta en este libro es que se trata de una primera parte de, supongo, de una serie de novelas en donde Lim tendría que resolver misterios y crímenes en el Sexto Continente. Se nota, y no solamente porque el libro termine con la frase Fin del primer interludio. En el último capítulo, que es donde el lector inteligente esperará confirmar todas las hipótesis planteadas durante la lectura del libro, en vez de contestar a estas preguntas, se formulan otras. Y entiéndanme bien, los casos descritos en este libro tienen su resolución y la novela no termina en un cruel clifthanger del tipo de El imperio contraataca. Más bien, termina dejando a lector con ganas de leer nuevas vivencias de Lim. Pero yo, personalmente, he tenido muy malas experiencias con primeras partes de sagas, del tipo de que el autor fallece antes de publicar la siguiente entrega, o que la serie es cancelada por motivos económicos.
Así que no quería terminar esta entrada sin exponer mis hipótesis. Para empezar, encuentro muy revelador que el "dios" Inefable, la academia Fanieble y la partícula energética efleiban sean anagramas. Si se fijan bien, las tres palabras están escritas con las mismas letras pero en distintas posiciones. También me parece extraño la figura del Fantasma de cada curso de la academia. Me recuerda a ciertos experimentos médicos, en donde los alumnos elegidos por sorteo serían sujetos de control, y los demás estudiantes, sujetos de prueba de un retorcido experimento social. También me parecen sospechosos ciertos detalles de la vida de Lim, como que no se acuerda de que cómo se hizo amigo de Klorg y Jhrade, o que no me parece una causalidad de que Mia, la gata de Lim, se haya metido de polizón en su cuarto de la academia. Y lo que más me escuece. Lo descubrí al dibujar el logo de Fanieble, que aparece en la efle de la ilustración que acompaña estas líneas. No tanta cadena y esa cerradura central, no parece el símbolo de una institución universitaria, sino la de una prisión...
Y hasta aquí puedo leer... Si quieren saber qué precio hay que pagar para mantener una sociedad utópica, o solamente sumergirse en una historia de crímenes y misterios resueltos por las capacidades ¿sobrenaturales? un estudiante marginado que vive en un internado, lean Inefable, escrito por Alex Rovirosa y publicado por Terra Ignota Ediciones.



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